Planificar para Proteger no se trata de lo que tenemos que hacer para llevar a cabo programas y actividades, ni de imponer dificultades a su personal y voluntarios. La prevenci?n de abusos y la protecci?n de ni?os y j?venes no es algo que tengamos que hacer, sino algo que tenemos el privilegio de hacer. Es un privilegio crear un entorno seguro para que nuestras comunidades nos conf?en a sus familiares.
Al poner en pr?ctica Plan para Proteger, sus esfuerzos son un ministerio en s? mismo para:
proteger a los ni?osproteger a los j?venesdemostrar el cuidado que se tiene con el personal y los voluntariosdemostrar el cuidado que tiene con los padres y familiaresfortalecer y nutrir la curaci?n de las v?ctimas y supervivientesdemostrar gracia, restauraci?n y acogida al delincuente que llega a su iglesiademostrar responsabilidad e integridad ydar gloria a Dios