Más que un poemario, Perpetua encriptada es un misterio; es una invitación a descubrir entre figuras retóricas esas nostalgias taciturnas que nos cuelan a veces por las rendijas de la memoria. Es un mensaje oculto, vociferado entre silencios matemáticos, suspiros geométricos y ausencias gastronómicas, habilidosamente utilizados como recurso literario por una autora, que no conoce otra forma más de expresarse, que no sea en una amalgama de versos inteligentes, desafiantes, recurrentes y paradójicos. Este poemario crea una realidad en la que cada verso altera la función de nuestros sentidos, que nos estimula hacia una ruptura con lo concreto, con lo cotidiano, y entendido como normal y nos insta a explorar los contornos de nuestra identidad. Sus mensajes cifrados de transposición de géneros, de historias tristes, y memorias eróticas, nos introduce en un algoritmo literario, para que nosotros, sus lectores, descifremos su criptografía a la luz de nuestras propias experiencias y sensaciones, provocando una mirada etérica hacia el deseo, hacia la desnudez de promesas inconclusas, de constantes ausencias y de manjares servidos en nuestra mesa.
-Karina Gómez