Como l mismo Ma ach se ala, Perfil de nuestras letras surgi de una sugerencia de la direcci n del peri dico, para que comenzase a redactar una serie de art culos en los cuales desarrollara alg n tema continuo. Entre febrero de 1947 y octubre de 1948 public 34 trabajos, que siempre sal an en la edici n dominical y en la p gina de Opini n (esto ltimo solo se alter en una ocasi n). Al cabo de casi ocho a os, en mayo de 1956 decidi continuar la serie por alg n tiempo m s. Lo hizo hasta comienzos de agosto de ese a o. En esta segunda entrega, la serie mantuvo el espacio dominical hasta fines de junio, cuando pas a salir indistintamente mi rcoles, jueves o viernes. Asimismo desde mayo redujo el nombre a Nuestras letras.
Varios de los libros publicados en vida por Jorge Ma ach (Sagua la Grande, Cuba, 1898-San Juan, Puerto Rico, 1961) fueron armados a partir de material period stico: Glosario (1924), Estampas de San Crist bal (1926), Pasado vigente (1939), Visitas espa olas: Lugares, personas (1959). Fue esa la faceta con que se dio a conocer en 1923, en los peri dicos El Pa s y Diario de la Marina. Tambi n fue la que hizo de l un hombre no solo admirado y le do, sino tambi n influyente en la esfera social. Ese oficio de escribir para el p blico d a a d a, solo lo aparc durante los a os en los cuales residi y trabaj como profesor en Estados Unidos (1935-1939) y, luego, al regresar a Cuba, en los primeros a os de la d cada de los cuarenta, cuando por idealismo, como l mismo reconoci , se incorpor a la actividad pol tica. Pero a partir de 1945, volvi al diarismo en la Revista Bohemia y en el Diario de la Marina. En este ltimo medio retom su c lebre columna Glosas, que despu s pas a llamarse Relieves. En ambas publicaciones se mantuvo colaborando hasta fines de 1959. Es decir, pr cticamente hasta su salida del pa s.