Francisco Javier Nguyên Van Thuân es un hombre de oraci n que, encarcelado por trece a os, prisionero por Cristo y en este mar de amargura extrema que es su aislamiento, a trav s de este encuentro ntimo con Dios se siente m s libre que nunca y aprovecha para vivir el presente con intensidad y confianza, y el d a a d a "para realizar acciones ordinarias de manera extraordinaria". Ecos de santidad.
Para l, no huir de las tribulaciones y vivir el momento presente colm ndolo de amor es luz que disipa la oscuridad. Plena libertad interior, alegr a y fuerza en el cautiverio porque sabe que Cristo le acompa a a cada paso hasta el final del camino.
Conocer la vida del cardenal Van Thuân y sus reflexiones, sin duda, afecta al lector personalmente. Le es til y le muestra que puede transformar su vida y la de los dem s. En su experiencia fundante, el Cardenal nos comparte que el Esp ritu Santo es padre de los pobres y que Jes s -que act a en la Iglesia- no deja hu rfano a nadie.