S lo parec a un robo m s, uno de esos robos de obras de arte en una mansi n de una urbanizaci n de lujo de Marbella. Uno de esos robos ejecutados limpiamente por lo que parec a ser una banda internacional y altamente profesional.
Para intentar recuperar la obra robada, la v ctima, - un rico empresario llamado Aaron Bukowski -, hace llamar al mejor detective en este tipo de situaciones. Su nombre: Daniel Olavarr a. El n mero uno a nivel mundial.
Por otro lado, a medida que la polic a intenta avanzar en la investigaci n, el asunto se va complicando m s y m s y el avance - en ocasiones - se hace exasperantemente lento, algo que consume la impaciencia de los inspectores de la polic a Eduardo Navarro y Ferm n Encinas.
Lo que en un principio parec a ser un simple robo, al d a siguiente ya era un robo y dos asesinatos. Y era evidente que hab a una conexi n directa entre ellos, porque los asesinados eran dos guardias de seguridad de la empresa que prestaba sus servicios en la urbanizaci n donde se produjo el robo.
Al frente de la investigaci n est el comisario Jes s Frutos, un polic a de la vieja escuela, a punto de jubilarse y al que sus superiores le han "ayudado" introduciendo a dos j venes polic as con un gran futuro en el cuerpo: Navarro y Encinas.
La investigaci n por parte del detective privado dar inicio en la prisi n de Alhaur n de la Torre, continuar por Puerto Ban s donde se seguir la pista a una embarcaci n privada propiedad de un personaje que se esconde detr s de un pasaporte diplom tico, aunque, en realidad, es un agente de los servicios secretos de su pa s, con oscuras y poderosas influencias en las altas esferas. Las pesquisas m s tarde, llevar n al detective Olavarr a hasta M naco y Catar.
En la resoluci n de esta compleja trama, se har crucial la participaci n del C.N.I y de un agente infiltrado en la organizaci n responsable de esta operaci n delictiva, que tiene ramificaciones internacionales, diplom ticas y econ micas, lo que llevar a una inusual colaboraci n internacional para evitar que se consumen los objetivos de los delincuentes.
Las investigaciones a nivel local, incluyen el descubrimiento de un "topo" que colaboraba con los criminales desde hac a a os y cuya identidad, deja perplejos a todos.
Es una historia de ladrones y polic as, de esp as, agentes secretos, falsos diplom ticos, de sobornos, de traidores, en la que los eventos y novedades se van entrecruzando a un ritmo endiablado.