Un aspecto del legado intercultural que une Espa a, Am rica y Filipinas tiene que ver con el cultivo de las lenguas nativas de estos territorios por los misioneros. Al contrario de lo predicho por Nebrija en su Gram tica castellana, que a la conquista seguir a la imposici n de la lengua del vencedor, religiosos de distintas rdenes se afanaron en aprender nuevas lenguas, codificarlas gramaticalmente y elaborar repertorios lexicogr ficos. Confeccionaron tambi n valiosas traducciones y materiales complementarios de tipo doctrinal, hist rico y de inter s etnol gico.
Estas Nuevas aportaciones ofrecen un panorama de la investigaci n reciente y abren nuevas perspectivas de investigaci n a quienes deseen ampliar o actualizar sus conocimientos sobre la ling stica misionera de tradici n hisp nica.