No era mi intenci?n involucrarme con el mejor amigo de mi hermano, en mi defensa, ni siquiera sab?a que se conoc?an.
Cuando regres? a la ciudad, despu?s de fracasar en la universidad, solo quer?a divertirme una ?ltima vez.
Pero no me bast? con una sola noche.
Cuando me di cuenta, ya estaba cayendo por ?l, pues Leonardo me arrastraba a los l?mites de la pasi?n y la lujuria.
Yo lo arrastr? despu?s, siempre que pod?a, pues nunca pude controlar mis limites cuando se trataba de ?l, ni cuando mi hermano andaba rondando por ah?.