Este libro naci del silencio que dejan las p rdidas, de las grietas que nadie ve pero que todos llevamos por dentro. No hay nada m s entero que un coraz n roto; no es solo un t tulo: es un lema profundo, atribuido al rabino Menajem Mendel de Kotzk.
Una frase que sostiene que un coraz n roto -un coraz n que ha sido humillado, que ha visto su propia fragilidad, su imperfecci n y su vulnerabilidad- est m s cerca de la plenitud espiritual que aquel que presume estar completo.