Esta historia de amor rom ntico, con notas intensas de ese amor pasional, la pulsi n del ser natural en la versi n m s prehist rica del joven interprete llamado Jerry, qui n, al conocer a Leah, se enamora profundamente (o podr amos decir que se obsesiona) de ella y del elixir que le significa su simple presencia, llev ndolo a experimentar emociones fuertes y principalmente, una vida sexual intensa, fuerte, desgarradora, cuyo objetivo solo podr a ser una explosi n de placer que recorre toda la espina dorsal, no solo de nuestros personajes, sino tambi n de Usted, estimado lector.
Es un drama rom ntico que inicia por la atracci n instintiva y natural, c mo el ciclo estral de las especies mam feras. Es cierto que la qu mica del amor entra por nuestros sentidos, impacta nuestra vista desde la est tica m s superficial, ataca nuestro olfato a trav s de hormonas y perfumes naturales y procesados, debilita el tacto al palpar ese calor, esa textura tan fina y tersa de la piel, y ni qu decir del gusto, una vez que pruebas la miel, el elixir que emana de ese cuerpo convertido en objeto de deseo, llegado ese punto, estamos rendidos a los pies de esa persona, es entonces cuando nuestro personaje despierta del celibato y descubre m s y mejores formas del placer sexual, que lo derivan en un sinf n de cap tulos y de experiencias sexuales jam s vividas, jam s imaginadas.
Vivir esa experiencia sexual - amorosa, debe ser un punto de referencia en la vida misma y un par metro para la conservaci n de la especie humana, disfrutar del sexo de una forma poco convencional, tan sui generis, que bien podr a ser un excelente guion de una pel cula porno, vivir la fisiolog a del coito, sensaciones nuevas y m s intensas que nos hagan reinventar el Kāma-sūtra, potencializar la energ a sexual masculina con una firme y duradera erecci n en conjunto con la energ a sexual femenina tan basta de sensibilidad y fluidos que desbordan a descontrol, esa experiencia deber a ser com n denominador en la especie humana.
A contrario sensu, el privarnos de una experiencia as de intensa, seguramente nos llevar a a un estado vegetativo, lleno de adinamia y astenia, un estado de amargor y desinter s por la vida y por satisfacer los instintos m s b sicos.
Qu es mejor?, vivirlo y perderlo para despu s pasar los d as buscando con qui n hacer match, o nunca vivirlo para evitar el sufrimiento de perderlo.
Estimado lector, ojal estas l neas lo lleven a recordar esas pulsiones que vivi , a reactivar la memoria del musculo y del nervio, o en su defecto, lo anime a involucrarse en una historia de amor pasional - rom ntico.