Este libro nace del deseo profundo de compartir las verdades que Dios ha puesto en mi coraz n. No pretendo darte respuestas f ciles, sino despertar en ti la llama que ya arde, aunque a veces no lo notes. Porque s que dentro de ti hay un prop sito eterno y un llamado que el Padre no ha olvidado. Mujer, despierta. Deja que estas p ginas sean un eco de la voz de Dios, y que cada palabra te lleve a la convicci n de que l siempre ha cre do en ti. Gracias por permitirme acompa arte en este recorrido.
Escrib estas palabras no como una experta, sino como una hermana en la fe que tambi n ha caminado por senderos de dudas y esperanzas. Lo que aqu comparto no es m o; es un reflejo de lo que he visto hacer al Esp ritu Santo en mi vida y en la vida de tantas mujeres que se atrevieron a decir: "S , Se or, aqu estoy." Quiz s te encuentres con relatos que parezcan escritos para ti, porque s que el Esp ritu tiene formas misteriosas de hablarnos cuando m s lo necesitamos. No te sorprendas si sientes que cada l nea toca tus pensamientos m s ntimos; eso es obra de Aquel que nunca deja de buscarnos. Quiero que sepas que cada historia, cada reflexi n y cada vers culo aqu citado son parte de un testimonio vivo de lo que significa caminar con Dios.
Son palabras que nacieron en momentos de oraci n, l grimas y encuentros con el Padre, y que hoy est n aqu para ti. Mi oraci n es que, al recorrer estas p ginas, puedas descubrir no solo qui n eres, sino qui n puedes llegar a ser cuando te abandonas por completo a su amor. Y que, al cerrar este libro, tengas la certeza de que siempre hay un nuevo comienzo esper ndote.