Hay lugares en el mapa del mundo que parecen puntos en blanco, espacios vac os entre coordenadas, regiones heladas sin historia.La Ant rtida es, para la mayor a, uno de esos lugares: una tierra de fr o eterno, tormentas interminables y silencio absoluto.Pero la verdad es que el silencio no significa ausencia de vida;a veces, simplemente significa que nadie ha escuchado con suficiente atenci n.A lo largo de la historia, ha habido rumores, informes extra os, testimonios perdidos en archivos polvorientos.Exploradores que afirmaban haber visto luces inexplicables bajo el hielo.Fotos satelitales con sombras imposibles.Mapas antiguos en los que los bordes del continente no terminaban en agua, sino en " reas desconocidas".Todo esto se ha atribuido a alucinaciones, errores de los instrumentos o, simplemente, a la imaginaci n.Hasta la noche en que Dave so .No fue un sue o com n, sino una imagen tan n tida que sinti el fr o intenso en sus pulmones y el crujido del hielo bajo sus pies.M s all , tras una enorme pared de hielo, se extend a un valle verde, ba ado por la luz de tres soles. l sab a, sin que nadie se lo dijera, que ese lugar no exist a en ning n mapa, y sin embargo, era real.A miles de kil metros de distancia, en la misma ciudad, Ann so con algo m s: un enorme bloque de hielo, atravesado por un t nel cristalino.Al final, el aire era c lido y fragante, y el cielo ten a colores que jam s hab an visto.Por la ma ana, al compartir sus sue os, comprendieron que no eran simples coincidencias.Los fragmentos se complementaban a la perfecci n, como dos piezas de un mismo rompecabezas.Y, en el fondo, ambos sent an lo mismo: que alguien o algo los hab a llamado.Lo que a n no sab an era que el camino que estaban a punto de emprender no era solo una expedici n geogr fica, sino un paso entre mundos.Un viaje que cambiar a para siempre su percepci n de lo que significan "Tierra" y "humanidad". Porque, m s all de la Ant rtida, hay un mundo del que nadie habla.Un mundo que ha elegido permanecer oculto.Y que, quiz s, no tendr esa opci n por mucho tiempo.