A Reyna, una viejecita flaca y algo loca, le gusta descabezar pollos, hacer caldo con mucho lim n y alimentar con l a los indigentes que lleva a su casa. Sus "condoritos", como ella los llama, le cuentan su vida y luego se van. Los vecinos, un viejo ex capit n de barco y un maestro de lat n ya retirado, observan su peculiar afici n.
Est n seguros los "condoritos" en la calle? Deber a preocuparse Reyna cuando uno de ellos es asesinado por la noche con un disparo en la cabeza?