Morimala Viv madre propone sanar el duelo de un abuelo materno so ado zombi, hasta reencarnar en pel cano pardo. En su voz po tica rural, Angel a Mar cuestiona la automatizaci n del trabajo y desgarra las intenciones de un gobierno opresor. A modo de ofrenda, observa animales y plantas en son de crear un bestiario boricua con instrucciones espec ficas para nutrir y cuidar.
As como su juego de nombres que compone este t tulo, nos lleva desde el moriviv hasta la malamadre, el poemario cuestiona roles y significados adquiridos dentro del mundo naturalista.