En las p ginas que siguen, esta biograf a novelada de Amedeo Modigliani se despliega como una rayuela cortazariana, no lineal ni obvia, sino un juego de saltos imprevisibles entre el garabato febril de un ni o en Livorno y el ltimo espasmo tuberculoso en un tico parisino, donde el pulm n jud o de Dedo se estira hasta romperse como uno de sus propios cuellos imposibles.