Sobre la mesa hab?a un viejo tomo.
Desesperado, lo abriste por su primera p?gina, preparado para acabar con todo de una vez y para siempre. Al hacerlo descubriste que junto a la mesa hab?a un peculiar espejo de bronce en el que se reflejaba tu rostro con retorcida claridad. El aut?ntico rostro del Mal.
Y all? estaba yo, la otra parte de tu existencia que te hab?a acompa?ado durante todo aquel viaje o pesadilla... All? me viste y te viste, y puede que te preguntes qui?n soy, verdad? Pues entonces debes ir ahora mismo, en este preciso instante, en busca de un espejo que refleje tu alma y tu coraz?n, que explique tus intenciones, deseos y pasiones, y ver?s mi aspecto actual.
Ver?s lo que ser?s."La noche".