El convento de Maranel de la Frontera despide a su hermana Gertrudis con pena y temor. Y es que ella era la encargada de hacer un licor que aportaba los ingresos necesarios para mantener las comodidades de las que hasta ahora han disfrutado. C mo har n a partir de ahora para mantener el edificio? Sin lugar a dudas, necesitar n que ocurra un milagro... o no?