La historia no contada
Redescubrir a Betancourt a trav s de las p ginas de Mi abuelo R mulo resultar apasionante. Las cartas in ditas a su hija Virginia y a sus nietos desde Londres, N poles, Berna, y la propia voz de Betancourt, revelar n las facetas m s humanas hasta ahora desconocidas del pol tico m s trascendente del siglo XX venezolano. lvaro P rez Betancourt, acompa ado de la historiadora Claudia Gonz lez, recurre no solo a sus memorias familiares sino a numerosa correspondencia privada no publicada, a la narraci n de R mulo en primera persona hablando acerca de sus amigos cercanos como Juan Pablo P rez Alfonzo, Pablo Casals, Luis Mu oz Mar n, entre otros; sus recuerdos sobre la "Generaci n del 28"; su testimonio sobre el intento de magnicidio, ocurrido en Los Pr ceres en 1960, hasta este momento no revelado en detalle. Esa grabaci n estuvo m s de veinticinco a os guardada en un malet n de lvaro y hoy sale a la luz p blica. Fotograf as exclusivas y entrevistas nicas con personajes que lo conocieron, ofrecen un rostro inexplorado del hombre que cambi la historia de Venezuela. Yo estaba preparado psicol gicamente para que me hicieran un atentado. Y es m s, ya me lo hab an hecho en La Habana (...) De repente viene la explosi n. Dice Dora, la mujer del ministro de la Defensa que yo me fui de cabeza y ya estaba incendiado el autom vil (...)