Es f cil caer en la sensaci n de que el Rosario es una pr ctica de otros tiempos o una simple repetici n de palabras que apenas rozan la superficie del coraz n. A menudo, el ruido del d a a d a se cuela en nuestra oraci n, convirtiendo los misterios en algo lejano, casi ajeno a nuestra realidad cotidiana.
Este libro nace del convencimiento de que el Rosario no es una meta, sino un camino de encuentro. A trav s de la mirada de quien ha necesitado encontrar en la fe un ancla en los momentos de p rdida y oscuridad, estas p ginas proponen un regreso a la esencia de cada misterio. No se trata solo de rezar, sino de aprender a mirar la vida de Cristo -y la nuestra propia- con otros ojos.
Partiendo de la Palabra de Dios y apoy ndose en la profundidad de la contemplaci n ignaciana, el autor nos gu a en un recorrido donde cada misterio se convierte en un espacio de silencio e interiorizaci n. Un cap tulo para cada misterio del Rosario pensado para que la meditaci n deje de ser una rutina y pase a ser una experiencia viva, capaz de transformar el modo en que caminamos por el mundo.
Una invitaci n a descubrir que, tras cada Avemar a, aguarda una presencia que desea hablarnos en la sencillez de lo cotidiano.