Conocimos a Carlos por el retrato que de su nieto nos esbozaba su abuelo paterno, Don Jaime Morcillo de Araujo, quien bajo su particular ptica nos lo describ a como un ni o displicente y repelente en el Relato 01, DEC BITO SUPINO.
En este nuevo relato, es el propio Carlos, quien comparece y comparte con nosotros su visi n sobre algunos de los sucesos coprotagonizados con su abuelo, algunas de sus an cdotas y vivencias diarias, la relaci n con sus amigos, con los adultos y sus primeras vacaciones en la playa. Va explorando el mundo que le rodea a su manera, necesita ir ocupando en l su espacio, encontrar su sitio y marcar sus l mites a los dem s.
Claro, que hay formas y formas de hacerlo, y Carlos (no se te ocurra llamarle Carlitos), nuestro joven protagonista, como podr is ver en este relato, no es de andarse por las ramas ni con muchas (ni pocas) sutilezas.