"Las mujeres con empleo e hijos peque?os son el colectivo que m?s est? sufriendo el impacto en la salud mental y emocional durante la pandemia" se pod?a leer en la portada de un peri?dico espa?ol el d?a 4 de junio de 2020. El art?culo hac?a referencia a varios estudios que destacaban que en el confinamiento las mujeres no s?lo ten?an que trabajar y cuidar de sus criaturas, sino que a menudo deb?an tambi?n facilitar el trabajo/teletrabajo a sus parejas y encargarse del seguimiento de la educaci?n de sus hijas e hijos, hasta el punto de sentir que estaban "todo el d?a trabajando."
De un d?a para otro, a costa de su salud y sin que nadie pareciese darse cuenta, ellas hab?an desaparecido como sujetos deseantes e independientes: encerradas entre cuatro paredes aprovechaban el silencio de la noche para cumplir con todo: la casa, el trabajo, la crianza, la educaci?n, el buen ?nimo, la resoluci?n de conflictos... Apenas unos d?as despu?s del masivo 8 de marzo que llam? a la huelga femenina bajo el lema "Si las mujeres paramos, se para el mundo", muchas mujeres se encontraron de repente todo el d?a trabajando. Sencillamente, las mujeres no pod?amos permitirnos parar.