En diciembre de 1946, a petici n del mafioso talo-americano Carlo "Lucky" Luciano, se reunieron en La Habana altos capos del crimen organizado con el fin de hacer de la isla de Cuba el centro de distribuci n ilegal de estupefacientes a nivel global. Sin embargo, con la irrupci n del fentanilo, los acuerdo firmados en La Habana, pasaron a ser papel pintado.