Luis Ernesto Salas Montealegre
En la sala de manuscritos de la Biblioteca Brit nica, el acad mico Thomas Ashworth descubre una carta de 1824 que ning n archivo oficial registra. En ella, un anticuario alem n moribundo afirma haber visto tres documentos sellados en las profundidades del Kremlin: un evangelio que niega intermediarios entre el hombre y Dios, un testamento imperial que confiesa la fe como herramienta pol tica y un libro de genealog as que traza una l nea de sangre que la Iglesia prefer a olvidar.
La advertencia del anticuario es clara: si salen a la luz, pueden hacer tambalear los cimientos de la fe y del poder en Europa.Ashworth no es solo un historiador. Quince a os en el MI6 le han ense ado que los archivos no solo guardan historia; a veces la ocultan. Y alguien m s ley esa carta antes que l.
En Mosc , la coronel del SVR Katya Volkova hered de su abuelo -ejecutado por Stalin en 1935- una llave de lat n con el guila bic fala de los zares. La llave abre una c mara sellada bajo la Torre de la Trinidad, donde Iv n el Terrible enterr los manuscritos quinientos a os atr s. No por ignorancia. Por miedo a lo que la verdad pod a desatar.Mientras el Kremlin reconstruye la narrativa de Rusia como la Tercera Roma, y el Vaticano env a a sus propios agentes para controlar la interpretaci n, Ashworth y Volkova deber n decidir si la verdad es un derecho o una condena. Porque hay hombres en el poder que saben que un documento no necesita ser verdadero para cambiar el mundo. Solo necesita ser antiguo.la verdad que Iv n sell por miedo est a punto de ser desenterrada por ambici n.Una novela de intriga hist rica y geopol tica donde el pasado no es un pr logo: es un campo de minas.