En agosto de 1998, siete ni os desaparecieron en la sierra de San Rom n. Cuatro d as despu s, un domingo, regresaron.
Estaban vivos. Apenas heridos. Demasiado limpios para haber pasado cuatro noches perdidos en la monta a. Ninguno supo explicar con claridad d nde hab a estado. El pueblo lo llam el milagro de San Rom n.
Veintiocho a os despu s, Daniel Vald s recibe una fotograf a tomada el mismo d a de la desaparici n. En ella reconoce a Irene, Marcos, Teresa, Juli n, Bruno, lex y a s mismo. Pero hay un problema.
En la fotograf a no aparecen siete ni os. Aparecen ocho.
Daniel no reconoce al octavo.
En el reverso, alguien ha escrito una sola frase: PREG NTALE A SU MADRE CU NTOS VOLVIERON.
Horas despu s, Marcos -uno de aquellos siete ni os y ahora periodista- aparece muerto. En la pared de su casa hay otra frase:
YA SE HA ACORDADO DE NOSOTROS.
Daniel regresa a San Rom n buscando respuestas. Lo acompa ar Clara, su hija de diecis is a os, demasiado inteligente para aceptar las explicaciones c modas con las que los adultos han aprendido a convivir.
Fotograf as que nunca deber an haber existido. Cintas de v deo olvidadas. Mapas de b squeda alterados. Una casa preparada para recibirlos mientras oficialmente segu an desaparecidos. Una antigua central abandonada. Y el rastro de un ni o que estuvo en cumplea os, excursiones y tardes de verano junto a ellos... pero que desapareci tambi n de la historia.
Cuanto m s reconstruyen aquellos cuatro d as, m s inquietante resulta la verdad: quiz nunca estuvieron perdidos.
Y si ocho ni os entraron en la monta a pero solo siete regresaron, la pregunta ya no es nicamente qu ocurri con el que faltaba. La verdadera pregunta es: qui n decidi que nadie deb a buscarlo?
Los que volvieron el domingo es un thriller de misterio y suspense psicol gico sobre la memoria, la culpa y el poder de una versi n repetida durante tanto tiempo que termina ocupando el lugar de la verdad.
Porque algunas historias no desaparecen cuando dejamos de recordarlas. Solo esperan a que alguien vuelva a mirarlas.