Y si muchas de las opiniones que consideramos nuestras ya hubieran sido elegidas por nosotros?
Vivimos rodeados de informaci n, pero eso no significa que estemos mejor informados. Nunca hab amos tenido tanto conocimiento al alcance de la mano y, sin embargo, cada vez resulta m s dif cil distinguir entre lo que pensamos, lo que repetimos y aquello que alguien ha decidido que veamos.
Los Profetas del Siglo XXI es una mirada directa y sin filtros a una sociedad en la que las redes sociales, los algoritmos, los discursos prefabricados y la necesidad de pertenecer est n transformando nuestra manera de pensar.
Por qu personas inteligentes defienden ideas que jam s se han detenido a cuestionar?
Por qu aceptamos una versi n de la realidad cuando coincide con nuestro grupo y rechazamos otra antes incluso de escucharla?
Qu ocurre cuando un algoritmo aprende qu nos enfada, qu nos emociona y qu queremos creer... y empieza a decidir lo que aparece delante de nuestros ojos?
Este libro naci lejos de despachos, universidades y tertulias; naci en la carretera. Desde la cabina de un cami n, durante miles de kil metros de silencio y observaci n, Jes s del Barranco comenz a hacerse preguntas sobre una transformaci n que estaba ocurriendo delante de todos nosotros: adultos repitiendo consignas con absoluta seguridad, ni os aprendiendo a deslizar el dedo por una pantalla antes que a formular preguntas y una sociedad cada vez m s acostumbrada a reaccionar antes que a pensar.
No encontrar s aqu un manual que te diga qu debes creer.
Tampoco una defensa de una ideolog a, de un partido ni de un bando.
Encontrar s preguntas.
Preguntas sobre la manipulaci n digital, las redes sociales, los algoritmos, la polarizaci n, la pertenencia al grupo, la informaci n que consumimos y esa inc moda costumbre humana de aceptar como verdad aquello que confirma lo que ya quer amos creer.
Porque quiz el mayor peligro del siglo XXI no sea que alguien intente enga arnos.
Quiz sea que cada vez resulte m s f cil hacerlo.
Este libro no quiere convencerte.
Solo quiere que no te dejes convencer tan f cilmente.