Los Peor de Fernando Contreras Castro (Alajuela, Costa Rica, 1963) es un prodigio narrativo. Quiz ser a mejor decir que es una novela sobre los prodigios de la diferencia. Escrita en 1995, parecer a que naci para nuestro presente infame. As , como si fuera poca cosa, es una oda tierna a lo raro, a lo distinto, al encanto de aquello que resiste la mismidad m sera de lo convencional.
Jer nimo Peor, Consuelo Peor, Polifemo Peor, Mar a Peor, junto a la coral de criaturas inusuales que recorren estas p ginas, son expresi n sutil de la humanidad toda, que termina siendo tambi n, Peor. Pero es justo destacar tres personajes que se elevan en arquetipo ante nuestra perplejidad. Jer nimo -monje quijotesco que transmuta horror en ternura y enfermedad en salud- es el bien encarnado, o la mejor disposici n vital de una especie decadente que se redime en rbol. Consuelo, esa sancha espl ndida y cuidadora, que nos desvela el portento subyacente a la materialidad com n y corriente de cada d a. Y el c clope costarricense Polifemo, el m s sabio y entra able, criatura fenomenal que nos susurra: nada humano es ajeno.
Con la publicaci n de Los Peor, a treinta a os de su edici n original en Costa Rica, la serie Ir-reverentes de Editora Educaci n Emergente tiende un puente para poner en circulaci n en Puerto Rico y sus di sporas a uno de los narradores imprescindibles de nuestra Am rica.