Los muertos vivos sirvi de argumento a Francisco Bernardo de Quir s para su entrem s del mismo t tulo. Luis Qui ones de Benavente fue halagado por Lope de Vega en su Laurel de Apolo, por Juan P rez de Montalb n en su Para todos y por Tirso de Molina en sus Cigarrales de Toledo.
En Los muertos vivos Qui ones despliega su gran genio sat rico y dotes de fino observador, que hacen de l un predecesor del costumbrismo decimon nico. Asimismo fue el primero en escribir entremeses en verso con partes cantadas, costumbre que luego se generaliz .
En 1645 fue publicada la primera antolog a de sus obras, bajo el t tulo de Jocoseria, aprobada por Luis V lez de Guevara y que recoge cuarenta y ocho piezas, entre ellas, Los muertos vivos. Se cree que escribi alrededor de novecientas piezas dram ticas breves, incluyendo loas y j caras, la mayor a se han perdido o no tienen asignadas autor.