Adoptar nunca es f?cil. Mas dif?cil resulta cuando hacen acto de presencia los celos de un marido. La falta de empat?a de los t?cnicos del Estado, con una madre destrozada que acaba de ser victima de violencia de g?nero y que se enfrenta a la retirada de la tutela de su hija. La misma madre que hasta ese mismo momento paso de ser la madre perfecta a ser la madrastra de Blancanieves. La misma persona que lleva luchando por los derechos de los menores desde el mismo d?a que su hija paso a manos de la Direcci?n General de Atenci?n a la Infancia y Adolescencia (DGAIA).
Unos derechos vulnerados por la DGAIA y obviados por el Instituto catal?n de Acogimientos y adopciones desde hace m?s de seis a?os.
Una novela que deja al descubierto la existencia de mal trato Institucional y la vulneraci?n de derecho de los ni?os tutelados bajo el manto de la DGAIA.
Una mujer reclamando un r?gimen de visitas con una ni?a que ha pasado m?s del 90% de su vida en una Centro residencial (CRAE). Luchando para que un juez escuche a su hija. A la que de momento no han dejado que se exprese. Vulnerando as? un derecho fundamental "LA LIBERTAD DE EXPRESION Y EL DERECHO A SER ESCUCHADA".
Solo un juez por ser la m?s alta figura presentativa de un estado de derecho es quien deber?a de tener la potestad de poder retirar a un ni?o de su entorno y de su familia. Ninguna otra persona deber?a obtener dicho derecho y menos un T?cnico. Que mediante informes maliciosos y mal intencionados provocan tal dolor y sufrimiento en un menor indefenso.