En las secuelas del Dr. Shasha, Alborz se enfrenta a la realidad de perder a Pantea. Mientras lucha con su naturaleza posesiva, tratando de proteger a la mujer que ama, pone su relaci?n bajo una tremenda tensi?n. Pantea trata de explicar que su relaci?n con el doctor fue un incidente aislado y despu?s de hablar con Alborz ella est? asumiendo que el asunto est? cerrado.
En el pr?ximo cumplea?os de Pantea, Alborz planea un elaborado viaje para celebrar. Despu?s de llegar, explica que su tel?fono no funciona correctamente, as? que los dos van a comprar un nuevo iPhone. Pantea se da cuenta que puede descubrir la verdad de la relaci?n con el Dr. Sasha, as? que toma la factura con su contrase?a de la cartera de documentos de Alborz sin su conocimiento. En un momento de comportamiento irracional, Alborz quiere desesperadamente hablar con Pantea pero sabe que la conversaci?n terminar? mal, as? que escribe una nota sobre sus sentimientos acerca de la situaci?n.
Al final de su viaje, antes de que Alborz se retire en un avi?n, le entrega una nota expresando sus sentimientos. Pantea toma las palabras igual de temidas y llamadas, llorando furiosamente. Como ella supuso, ellos hab?an resuelto el asunto. Pantea, asolada por el dolor, se mantiene a s? misma durante las pr?ximas semanas, antes de que acepte reunirse con Alborz.
En Bangalore, Pantea aclar? una vez m?s sus sentimientos sobre el asunto, y acept? hacer el amor y perdonar a Alborz. Sin embargo, la situaci?n le dej? una marca en el coraz?n, porque amaba a Pantea a los ojos de un adolescente; lujuria y pasi?n. Despu?s de unos dieciocho meses, la pareja est? en Venecia cenando y Pantea se excusa en el ba?o. Ha pasado un tiempo considerable antes de regresar a la mesa con una explicaci?n incre?ble. Alborz asume inmediatamente ella que est? ocultando sus acciones y est? decidido a conocer los detalles.
Alborz ignora su mentira por unos ocho meses, luego contacta a Misa despu?s de ver una foto de ellos en el tel?fono de Pantea. Cuando la rabia sobrepasa la situaci?n, Alborz en una forma de mente posesiva env?a una nota detallada a Misa mientras informa a Pantea de sus acciones. Ahora, Misa es un hijo de puta genial y no respondi? a la nota. Sin embargo, Pantea respondi? instant?neamente y puso fin a su relaci?n.
Pantea luego explic? que el amor no es posesivo como cree Alborz. Aprende a entender que su amor difiere de lo que la mayor?a de los hombres creen en el mundo. En el pr?ximo libro de la serie, LAS CONSECUENCIAS DE QUI?N LO HIZO Y YO LO HICE, hace girar el resultado y vuelve a ganarle el coraz?n.