La llama del amor que estaba ubicada en todas las criaturas de las nueve tierras, en la tercera era, fue robada por una bestia oscura y escondido en las entra as de los dioses del abismo. Una densa oscuridad dio paso a una era donde la llama del amor era tan oscura como la oscuridad. A Ikira se le neg el amor cuando era ni a, una bestia captur el coraz n. Ikira lucha contra las trampas del amor que oscurecen su coraz n y le impiden enamorarse de cualquier criatura que se mueva por las nueve tierras.
Al apagarse la llama de la luz perenne que iluminaba a las razas que habitaban los mundos y las tierras de la era ancestral, se apago la llama del amor que anidaba en el coraz n de las criaturas de la cuarta era.