Hay verdades que una familia no olvida: aprende a contarlas de otra manera.
Tom s N jera ha organizado cada detalle del d a. Debe visitar a su madre en la residencia, recoger unos documentos, asistir a una reuni n de trabajo y llegar a la notar a a tiempo para vender el piso familiar de Chamber .
El plan empieza a desmoronarse cuando Elena, atrapada entre recuerdos n tidos y pocas que ya no consigue ordenar, toma las llaves de la casa y le dice:
-No vendas la casa. lvaro todav a no ha vuelto.
Pero lvaro, el hermano mayor de Tom s, muri en un accidente treinta y cuatro a os atr s.
A lo largo de un solo s bado, mientras atraviesa Madrid entre estaciones, caf s, oficinas y conversaciones aplazadas, Tom s comienza a recuperar fragmentos de aquella noche: unas luces, un puente, un tel fono, unas manos cuya posici n podr a alterar todo lo que su familia ha repetido durante d cadas.
La decisi n de vender la vivienda se entrelaza entonces con otros conflictos que ya no pueden seguir posponi ndose: la separaci n de Luc a, el futuro incierto de su hija Clara, el deterioro de Elena y una oferta de trabajo que amenaza con convertir en tecnolog a el oficio al que Tom s ha dedicado su vida.
Las horas de nadie es una novela urbana, ntima y profundamente humana sobre la memoria, la culpa y las historias que construimos para poder seguir viviendo. Una historia sobre aquello que guardamos, aquello que perdemos y el momento en que ya no podemos continuar corrigiendo el pasado como si fuera una p gina mal traducida.