- Se merece que lo achicharren con aceite hirviendo! -grit? ella hacia la sombra que los hab?a adelantado.
-En eso le doy toda la raz?n, lady Christine Brown -oy? una voz imponente que solo pod?a tener un due?o: Anthon Frederic Augustus Seymour.
Nadie lo puede creer. El hombre m?s correcto y con mejor fama de Inglaterra, el pr?ncipe, ha huido del pa?s y est? en paradero desconocido. Se rumorea que se cans? de sus obligaciones y que el peso de sus ducados lo ha superado. Siempre fue perfecto, desde su ni?ez, pero ya no.