La memoria pasa por diferentes etapas: la inmediata, de la ni ez y juventud, pero sin un cuadro interpretativo; la nost lgica, de los adultos en sus a os de mayor a, vivendi los hechos en el presente y a orando o lamentando los hechos del pasado, especialmente aquellos por los cuales tienen que responsabilizarse; y la opaca, de la senectud, que disfruta los intermitentes rayos del pasado que arrojan una luz que ilumina aunque brevemente la penumbra del olvido que arropa inexorablemente al ser consciente.