Decid? relatar la historia de Tatiana porque significa mucho para m?. Tambi?n forma parte y es la continuaci?n de Bill, mi difunto esposo, porque ella comparti? nuestra cama durante ocho a?os. Es mi amiga intr?pida, valiente y de cuatro patas que quita lo pesado de vivir sola. Despu?s de tener una vida como gatita muy triste y problem?tica, la adoptamos. Pronto se estableci? como la ocupante principal de nuestra gran casa. Nuestros d?as juntos no comenzaban con una taza de t? sino jugando con Tatiana porque por lo general nos miraba paciente e inquisitivamente mientras nos despert?bamos. Sus chirridos eran el saludo para tentarnos a jugar sus juegos.