Hay dolores de los que se habla f cilmente. Y luego est n aquellos que guardamos dentro. Los que no hacen ruido por fuera, pero lo cambian todo por dentro.
La traici n forma parte de ellos. Porque no destruye solamente una relaci n. Pone en duda todo lo que cre amos verdadero: el amor, la confianza, la seguridad. Y, sobre todo... a una misma.