Este libro no nace solo con el prop sito de dar a conocer una trayectoria. Nace, sobre todo, para cuestionar. Para incomodar una generaci n que juzga con facilidad y que, entre m s juzga, m s cree tener la raz n. Una generaci n que muchas veces confunde opini n con verdad y ruido con conciencia.
Crecer no es un proceso lineal.
No todos los caminos suben en l nea recta.
Las ra ces, a veces, toman direcciones distintas, se desv an, rodean obst culos, se enfrentan a piedras, a plagas y a sequ as. Pero incluso ah , uno decide si enderezar el crecimiento, si fortalecer el tronco o si abandonar el suelo.
Yo decid enderezarlo.
No sin errores.
No sin dudas.
No sin heridas.
Pero con un objetivo claro: seguir adelante, aun cuando aparezcan pestes, cr ticas, juicios o silencios. Seguir creciendo con base en ra ces firmes, ra ces que me fijan al suelo y, al mismo tiempo, me elevan al cielo.
Porque una ra z bien plantada no te ata:
te sostiene.