Para una mujer griega sin importar la zona de su procedencia, el matrimonio es algo fundamental a lo que tarde o temprano se deber atar, sin embargo para ella esta no es una opci n que barajar:
As pues, cuando su padre comienza a insistir sobre futuros matrimonios con hombres que romper n su alma, siente la llamada de la Gran Caza en su interior, escapando de las cadenas humanas para arrojarse a los bosques con el nico objetivo de convertirse en cazadora de la diosa Artemisa.
Si supera todas las pruebas, el resto de su vida ser una eterna libertad sin matrimonios, sin hombres, pero para ello debe cumplir la primera norma de las ni as oce nicas:
No enamorarse.