Cuando el último día de abril se apaga y la medianoche se alza como un umbral, el mundo entra en la Noche de Walpurgis. Es la noche en que las brujas despiertan, los antiguos pactos se renuevan, y las montañas se convierten en altares de fuego y sombra.
La Noche de Walpurgis no es solo mito ni leyenda: es rito, es ciclo, es profecía.