En un edificio cualquiera de una ciudad espa ola, nace una cucaracha. Vive en los conductos, detr s de los contadores del agua, en los huecos que nadie ve. Muda, se aparea, sobrevive al fr o y a la caldera, cr a a su descendencia - y a su alrededor, sin saberlo, transcurren las vidas de quienes habitan los pisos: una portera que guarda un secreto en el bolsillo del delantal, un ni o que vela la muerte de una mariposa, un viudo que lee a P rez Gald s cada noche.
Con una prosa seca, precisa y casi entomol gica, La mala suerte de ser preciosa entrelaza dos escalas de existencia que nunca se tocan del todo: la de los humanos, que creen que sus dramas son el centro del edificio, y la de un cuerpo diminuto y resistente que simplemente contin a. Una novela corta sobre la persistencia, la fragilidad y todo lo que sigue viviendo en los m rgenes de lo que no queremos ver.