El presidente a n respira.
El mundo, apenas.
En una isla sitiada por tormentas y secretos, el poder deja de ser una orden...
y se convierte en consecuencia.
Una inteligencia artificial despierta.
Un protocolo irreversible se activa.
Y mientras el mundo observa desde la distancia, el presidente comienza a recordar.
No todo lo que hizo.
Sino lo que permiti .
Ahora la pregunta ya no es si el mundo puede salvarse...
es si quien tiene las llaves del fin
debe seguir sosteni ndolas.