Le doy las m s sinceras gracias a mi Se or Jesucristo por toda las cosas logradas en nuestra vida, y por todo lo que har cada d a para gloria de su hermoso nombre. Am n.
La guerra espiritual la podr amos definir como la lucha persistente que tenemos, la cual viene con fines de destruir nuestros objetivos en Dios. Pero la ganaremos porque Jesucristo pelea por nosotros.
"Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes."
"Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que pod is resistir en el d a malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ce idos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que pod is apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvaci n, y la espada del Esp ritu, que es la palabra de Dios. Efesios 6:12-17.
Toma la espada y no la suelte y pelea por lo que te pertenece y Dios, te dar la victoria.