Cuando Newton titul su obra maestra Principios matem ticos de filosof a natural, nadie hab a pensado todav a en separar la f sica de la filosof a. Este libro recorre la historia en la otra direcci n: cada gran progreso de las ciencias de la naturaleza ha sido, en el mismo aliento, tambi n un acontecimiento filos fico.
De la metaf sica newtoniana al giro darwiniano; de la termodin mica y la flecha del tiempo al fin de los absolutos con la relatividad; de la epistemolog a cu ntica a la complejidad, la cosmolog a y la informaci n como fundamento: cada teor a ha cambiado el modo en que los seres humanos se figuran la realidad, el tiempo, la vida y la mente.
Volumen gemelo de La Filosof a de la F sica, que narraba el camino inverso, este libro cierra el d ptico. Dos voces acompa an discretamente el recorrido: G. K. Chesterton, que cuelga los pensamientos m s pesados de las frases m s ligeras, y Fulton J. Sheen, fil sofo cat lico que en los a os veinte y cuarenta hizo el trabajo paciente de preguntarse qu pueden y qu no pueden decir las nuevas ciencias; al fondo, la distinci n tomista entre lo que la medida alcanza y lo que la metaf sica pregunta.
El libro no concluye m s de lo que sus fuentes permiten. Cuando la cosmolog a descubri que el universo tiene un inicio, fue Georges Lema tre, sacerdote y f sico, quien advirti con firmeza que no se confunda el Big Bang con la noci n filos fica y teol gica de creaci n. Esa cautela es el m todo de todo el volumen: distinguir con precisi n, y dejar las preguntas abiertas all donde honestamente lo est n.