Berl n, 2:13 de la madrugada. La analista de ciberseguridad Layla Carter rastrea en la Dark Web un c digo imposible: cuatro signos que no son ni jerogl ficos ni binario, sino las dos cosas a la vez. Los ha visto antes, en un archivo que su mentor, Samuel Hayes, comparti con ella semanas antes de desaparecer sin dejar rastro.
Ese c digo tiene nombre: ANUBIS-7. Y no es un virus. Es una llave.
La b squeda de la verdad arrastra a Layla desde los servidores de Berl n hasta las galer as selladas del Valle de los Reyes, siguiendo el rastro de una tecnolog a de cuatro mil a os disfrazada de mito, de unos expedientes que nunca debieron sobrevivir a la guerra, y de un hombre dispuesto a sacrificar lo que haga falta por controlar aquello que los faraones sellaron por miedo. Porque la m quina que Layla persigue no autentica contrase as: pesa almas. Y lleva milenios esperando a una llave concreta. A ella.
Un thriller trepidante donde la arqueolog a, la criptograf a y la conciencia colisionan, y donde la nica forma de cerrar una puerta que nunca debi abrirse es pagar un precio imposible.
Un c digo milenario. Una llave viva. Una puerta que nunca debi abrirse.
Primer volumen de la Saga del C digo.