El mundo emerg a de la Segunda Guerra Mundial con cicatrices profundas, mientras nuevos rdenes pol ticos y mapas eran delineados por potencias que buscaban expandir su influencia. Entre ellos, la URSS avanzaba con paciencia y astucia, sembrando agentes y preparando estrategias que, d cadas despu s, decidir an destinos de naciones enteras.
Al mismo tiempo, un pueblo que hab a conocido la persecuci n y el exilio comenzaba a regresar a su tierra ancestral. Tras siglos de di spora y tragedia, la esperanza se encend a en Palestina: la creaci n de un Estado jud o se vislumbraba como un milagro hist rico, pero tambi n como un desaf o que enfrentar a enemigos internos y externos.