Haber encontrado a Dios y seguir busc ndolo es una paradoja del amor, desde ada por el religioso conformista pero justificada por la experiencia de quienes arden de amor. San Bernardo de Claraval expres esta santa paradoja en un poema musical de cuatro versos que toda alma devota comprender al instante:
Te gustamos, oh Pan de Vida,
Y anhelamos seguir deleit ndonos en Ti.
Bebemos de Ti, Fuente de la Vida,
Y nuestras almas sedientas de Ti se sacian.
Ac rcate a los santos y santas del pasado y pronto sentir s el fervor de su anhelo por Dios. Deja que la b squeda de Dios de A. W. Tozer te impulse tambi n a sentir una aut ntica hambre y sed de conocer verdaderamente a Dios.