Si buscas una joya del g nero policial que combine la atm sfera neblinosa del Mil n de los a os 30 con una profundidad psicol gica fascinante, "La barquita de cristal" (La barchetta di cristallo) es tu pr xima lectura obligatoria.
Por qu leer esta novela?Esta no es una historia de detectives convencional. En el coraz n de un palazzo milan s, el marqu s Vitelleschi aparece muerto en extra as circunstancias. La nica pista: una delicada barquita de cristal con una esmeralda en la popa que desaparece y reaparece como un espectro.
Acompa ar al comisario Carlo De Vincenzi es una experiencia literaria nica. De Vincenzi no es un polic a de fuerza bruta, sino un "poeta de la investigaci n". Es un hombre culto, melanc lico y profundamente humano que prefiere descifrar los pliegues del alma de los sospechosos antes que buscar simples huellas dactilares. En esta obra, Augusto De ngelis logra atraparte en una red de secretos familiares, traiciones amorosas y un misterio que desaf a la l gica, todo envuelto en una elegancia decadente que te transporta a otra poca.
Es una novela donde los objetos hablan, los espejos revelan verdades crueles y el desenlace nos deja una reflexi n amarga pero brillante sobre la moralidad y la ambici n.
Augusto De ngelis (1894-1944) es considerado el padre de la novela negra italiana. Periodista y escritor prol fico, fue el creador del c lebre comisario De Vincenzi, protagonista de quince de sus novelas m s famosas.
Su vida fue tan dram tica como sus tramas. De ngelis comenz a escribir en una poca en la que el r gimen fascista de Mussolini ve a con malos ojos el g nero policial, ya que la existencia de cr menes en la ficci n "manchaba" la imagen de orden y seguridad que el Estado quer a proyectar. A pesar de la censura, De ngelis logr dotar a sus obras de una atm sfera intelectual y europea.
Lamentablemente, su postura cr tica y su defensa de la libertad le pasaron factura. En 1943 fue arrestado por el r gimen fascista debido a sus art culos period sticos. Tras ser liberado de la c rcel, fue brutalmente agredido por un fascista. Falleci poco despu s, en 1944, a causa de las heridas sufridas, dejando un legado literario que fue redescubierto d cadas despu s como una de las cumbres del giallo italiano.