Romance - Aventura - Fantas?a
K?lya Primos tiene veinticinco a?os. Es una luchadora incre?ble hasta el punto de que algunas voces en Dahanos aseguran que es la mejor de su generaci?n. Pero a pesar de ver su propia val?a, lo que le gustar?a ser?a aprender del mism?simo Theoren Kal-Rhaydes. El solitario guerrero cuyas decisiones pasadas aun le atormentan.-Ejercicio al terminar de comer, mi forma favorita en el mundo de matar el tiempo -dije ir?nica.
Le di uno de los panecillos a Inika al salir al pasillo. Nos lo guardamos a la espalda cada vez que nos cruz?bamos con alguien pues no quer?amos ganarnos un castigo.
-Ni que lo digas. Siempre ha habido tantas escaleras? -pregunt? cuando dejamos el s?ptimo piso atr?s.
-No, van a?adi?ndole un par cada d?a -contest? sin levantar la vista de las piedras-, para que odiemos nuestra existencia. Todo forma parte de un retorcido plan mal?fico.
-J?, j?, j? -solt? y despu?s me empuj? hasta que choqu? con la pared, tambi?n de piedra.
Mir? el tesoro en mi mano. De momento estaba en perfectas condiciones, as? que intent? no apretujarlo.
- Vas a reconocer alguna vez lo que sientes por ?l? -pregunt? de repente.
-No empieces otra vez con eso -ped? uniendo las cejas.
-Le quieres, K?lya -solt? como si nada.
-Inika. -Fue mi forma de ped?rselo de nuevo.
-Venga ya, es obvio para todo el mundo -asegur? con sus ojos negros muy abiertos-. Pero, es reciproco, eh? Eso tambi?n es evidente.
-Eso no es verdad. -Me detuve.
- Qu? parte?
-La ?ltima vez te ped? que no sacaras m?s el tema, no me obligues a acabar con tu vida -conclu? dej?ndola atr?s, teniendo la absoluta certeza de que iba a seguirme y desde luego, no iba a dejar el tema.
En momentos como este desear?a que una de las criaturas aladas m?s grandes de todo Dahanos me engullera sin miramientos.