Dami n Vald s Dilla, artista cubano, recopila de su entorno material los desechos de un modelo de sociedad en decadencia. Retiene pedazos de chatarra con la sensibilidad para reciclar y transformarlos en m viles y m quinas voladoras, productos de su imaginaci n. Enrolla y teje objetos con un apretado alambrado, hasta componer curiosos dise os aeron uticos y automovil sticos, adem s de grandes maquetas que primero visualiza. Hay una tensi n impl cita al elaborar cada una de sus piezas escult ricas, desde las de peque o formato hasta las construidas a gran escala; detalle este notable en el alambrado que retiene las partes y en la composici n por objetos dispares que terminan conformando una compleja unidad. Se respira una solidez formal, dada por la retroalimentaci n de c digos dentro de un mismo lenguaje visual, que alude a la problem tica del viaje cual factor sociol gico de migraci n, en tanto solventa esta inquietud en su cabeza al establecer un vuelo emocional como v a de escape a sus circunstancias.