Para despertar y dirigir el sentimiento religioso, moral y art stico de los ni os y j venes, no sabemos que pueda ponerse en sus manos nada m s prop sito que esta relaci n, sencillamente sublime, de la vida del Dios-Hombre, nutrida de doctrina s lida, exornada con po ticas descripciones y escenas de sin igual ternura, enriquecida con numerosas aplicaciones de car cter pr ctico ilustrada con hermosos grabados que reproducen las obras m s inspiradas del arte pict rico cristiano.