Alfonso hac?a esfuerzos sobrehumanos para contener su frustraci?n, su rabia desmedida, pero sus demonios se cansaron de esperar, proyectando en su mente todo el odio acumulado durante su vida y haci?ndole revivir, en fracciones de segundo, los episodios dram?ticos causantes de sus traumas y psicosis.
Si queremos llegar a comprender la conducta de Alfonso, debemos tener en cuenta que, cuando las emociones son mal canalizadas por la mente, nuestras reacciones se ven perturbadas y pueden conducirnos al l?mite de lo irracional.