De nuevo la maldita azotea.
Cuando Haru y Kenzo descienden del tejado del instituto, lo hacen cogidos de la mano, con miles de dudas y miedos acechando a su alrededor.
Kenzo tiene que enfrentarse a la Universidad, salir del armario con su hermano y pelear con la inseguridad que lo mantiene subyugado, esa que le impide abrirse y confiar.
Haru, sin embargo, tiene otros fantasmas con los que batallar, como el hecho de superar que salir con un t o es acostarse con alguien que entre las piernas tiene lo mismo que t .
En esta novela no encontrar s drama innecesario, ni malos entendidos, ni una tercera persona. Solo dos chicos que, con torpeza e inseguridad, van aprendiendo a estar juntos.
"Tenemos un amor de los de cinco cent metros, a esa sola distancia, ya consigue que se me erice la piel".